Ahora somos 2

Si soy cuaima se abre a nuevas opiniones e invita a
una cuaima venezolana que habita en la espesura bonaerense. Veneno criollo con
calidad de exportación. Ahora pluralizadas y doblemente cuaimatizadas, decimos:
SI, SOMOS CUAIMAS... ¿Y QUÉ?


domingo, junio 01, 2008

¡Quiero un novio, no un hijo!

Hoy es uno de esos días en que le doy las gracias a Dios por mi temperamento, que me ha hecho rodearme de hombres. Me atrevería a decir que el 85% de mis amistades son del sexo opuesto, y son ellos los que se han dado a la tarea de aclararme un punto muy importante con relación a la psique masculina. La pareja ideal de un buen porcentaje de hombres es una sola: su madre.

Hace un par de años, tuve como profesora una psicólogo dinámico, experta en relaciones de pareja, quien en una de las primeras clases aclaró que el Complejo de Edipo es algo que los varones nunca superan, y que la psique masculina se compone en un 90% de éste complejo… ni siquiera pude contener mi asombro en ese momento. Hoy, entiendo por qué lo dijo y lo reiteró en casi todas las clases.

Voy a hacer una lista de algunas de las señales, que tanto algunos de mis amigos como algunos de mis “errores” me han dado, para creerle a mi sabia ex profe:

  • Habla “chiqueado”: “mamod vamos a mimir tempano poque mañana hay tabajo”
  • Insisten en que su mamá es la mejor cocinera del mundo, más que Ferrán Adriá, al que no conocen porque no van a perder su tiempo comiendo comida ajena.
  • Si le propones ir a un hotel de manera intempestiva, le avisan a su madre antes.
  • Cuando vas a la peluquería te dicen que te quedó bien lo que sea que te hayas hecho, pero que “deberías tratar con el maravilloso peluquero de mami”.
  • Su madre sabe con detalles su vida sexual y por ende la tuya
  • Creen que una de tus metas en pareja es enseñarles… y puede que sea así, se vale… pero coño, tampoco es que estás obligada a hacerles aprender todo.
  • Con lo ladilla que es hacer "cariñitos" en la espalda si no te nace... y el hombre que lo pide siempre para quedarse dormido...

Pero tampoco es que creo que los hombres tengan toda la culpa de esto, las mujeres tenemos gran parte de la responsabilidad, en principio por criar gente como esa, y en segundo lugar, porque NOSOTRAS caemos en el juego, y de alguna forma creemos que es nuestra obligación atender a los “príncipes” de mami.

Mi primer novio serio, con el que duré 3 años, siempre me dio las señales antes mencionadas, pero yo era demasiado joven e inexperta para saber que el buscaba una madre sustituta… que aparezca ahora para que vea.

Pero mosca, si es que no queda de otra y hay que juntarse con uno así, pues madre es madre… y hay que tener la suficiente madurez para saber que, para ellos, uno nunca va a cocinar tan bien como ella, ni va a ser tan linda, ni tan luchadora, ni tan perfecta…

De los últimos 5 tipos con los que salí, al menos 3 hablaban chiqueado (coño, como detesto esa vaina)… y al menos 2 me hicieron saber casi de manera explícita que querían que me convirtiera en su madre… ¡pero coño! si quisiera criar niños tuviera los míos ¿o no? No me interesa un hombre que se haya quedado en su etapa fálica, y mucho menos uno que aún no corta el cordón umbilical. Yo quiero un novio, no un hijo.

NOTAS:

  1. He de aclarar que mi crítica no es hacia las madres (ellas suelen ser casi perfectas), sino a los hijos que en una edad en la que se supone deben ser independientes, prefieren someterse al autocastramiento.
  2. No dudo sobre la equivocación respecto a la universalidad del Complejo de Edipo. No todos lo sufren... muchos dejan la conflictiva edípica en su proceso de desarrollo. Lo verdaderamente problemático es que hay hombres que no lo superan nunca, así como hay mujeres que nunca superan el Complejo de Electra y siempre buscan a sus padres en todos y cada uno de los hombres que se encuentran.
  3. Si el hombre no tiene una relación edípica con su madre, pero igual da muestras ello, pues hay que prepararse porque está buscando una madre sustituta, simplemente necesita relacionarse edípicamente con alguna mujer.
  4. Y para finalizar, si le tipo no quiere sustituir a su madre, pero hace parecer que si, es un pendejo, porque no hay nada más atractivo para una mujer, que un hombre verdaderamente independiente.

sábado, mayo 03, 2008

Mejor antes de...

Cada vez que una de mis sobrinas termina con un novio, dice "yo no tengo la culpa de que los hombres tengan fecha de vencimiento". Antes no la entendía porque estaba acostumbrada a relaciones relativamente largas, de no menos de 1 año y medio de duración... ahora, que ya tengo un año solterísima, y con varios intentos fallidos de relación, soy capaz de entender lo de la "fecha de vencimiento", pero no aplicada a los hombres sino a mi paciencia.

En un post anterior, escribí que desde el día que me declaré soltera, cada hombre tenía 3 meses como máximo para demostrar que valía la pena invertir tiempo, dinero y esfuerzo en estar con él. Ahora, un año después, apenas si llegan a la 4ta cita... sacando la cuenta, en promedio una cita por semana, el periodo se reduce a 1 mes.

Mi paciencia no es elástica... y con mi último "error" quedó demostrado. Por más que me guste un hombre, éste deja de interesarme fácilmente luego de ciertas señales que demuestran que yo, básicamente, no le intereso para mucho. No importa lo que digan: "te quiero", "me has dado esperanzas", "eres lo que le hacía falta a mi vida"... y otra sarta de sandeces, que debo confesar a veces creo, y que parecen parte del guión burlesco que Dios tiene preparado para el resto de mi vida.

A veces pienso que soy demasiado exigente, que quiero un tipo a mi lado que me haga sentir el centro de su universo... otras, pienso que sólo les busco defectos para evitar que me hagan daño.

Recién ahora acabo de botar al último, con el que pensaba intentarlo en serio, y le dije "no me interesan las explicaciones, puede ahórrartelas, solo quiero que sepas que no pienso volver a ser voluntaria para salir jodida... de nuevo".

La fecha de vencimiento, lo frágil de mi paciencia... si, son mis escudos... pero ¿quién no los tiene?